Las oraciones de los fieles también
son reconocidas con los nombres de Oración Común, Oración o Plegaria Universal.
Estas constan de unas peticiones que aparecen tras la celebración del rito del
Matrimonio y tienen que ver con aquellos textos que deben pensar, escribir y
reproducir los novios o cualquier familiar o amigo/a. También el sacerdote
podría incorporar alguna petición que considere relevante en la ceremonia. Estos textos deben estar relacionados con la
vida de los novios y con esto se pide por ellos, así como por los ausentes, los
presentes y por la Iglesia.
Antes de realizar la oración
de los fieles, el sacerdote en la ceremonia dirá: “Oremos, hermanos, por las necesidades de la santa Iglesia y de todo el
mundo, y encomendemos especialmente a nuestros hermanos N. y N. que acaban de celebrar
con gozo su Matrimonio”. Posteriormente, la persona indicada comenzará a
realizar las peticiones escogidas, las cuales podrían ser las siguientes:
-“Por la santa Iglesia, para
que Dios le conceda ser siempre la esposa fiel de Jesucristo. Roguemos al
Señor”.
-“Por los nuevos esposos para
que el Espíritu Santo los llene con su gracia y haga de su unión un signo vivo
del amor de Jesucristo a su Iglesia. Roguemos al Señor”.
-“Por los miembros de
nuestras familias que han muerto en la esperanza de la resurrección, para que
Cristo los acoja en su reino y los revista de gloria y de inmortalidad.
Roguemos al Señor”.
-“Para que en la alegría y en
la tristeza, en la serenidad y en la angustia, en la enfermedad y en la muerte,
Dios sea su apoyo y su esperanza. Roguemos al Señor”.
-“Para que Dios les haga
padres responsables y sepan ser los primeros educadores de la fe de sus hijos.
Roguemos al Señor”.
-“Para que colaboren juntos
en la edificación de un mundo mejor y más justo. Roguemos al Señor”.
-“Para que el matrimonio sea
para ellos una fuente de riqueza espiritual y humana. Roguemos al Señor”.
-“Para que nunca les falte
trabajo, para que tengan una vivienda digna, para que sean respetados por la
sociedad. Roguemos al Señor”.
-“Para que las preocupaciones
y problemas de la vida no les aparten de Dios. Roguemos al Señor”.
-“Por las familias que sufren
a causa de las enfermedades, por las que no tienen el pan necesario o viven lejos
de sus hogares, para que el Señor sea su auxilio y su ayuda. Roguemos al
Señor”.
Una vez nombrado algunas de
estas peticiones, el sacerdote terminará esta oración diciendo: “Escucha, Padre de bondad, nuestra oración y
concede a tus siervos, que confían en ti, conseguir los dones de tu gracia,
conservar el amor en la unidad y llegar con su descendencia, después de esta
vida, al reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor”. Después de ello,
todos los presentes dirán: “Amén”.

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