miércoles, 22 de noviembre de 2017

6.Peticiones y oracion de los fieles


Las oraciones de los fieles también son reconocidas con los nombres de Oración Común, Oración o Plegaria Universal. Estas constan de unas peticiones que aparecen tras la celebración del rito del Matrimonio y tienen que ver con aquellos textos que deben pensar, escribir y reproducir los novios o cualquier familiar o amigo/a. También el sacerdote podría incorporar alguna petición que considere relevante en la ceremonia.  Estos textos deben estar relacionados con la vida de los novios y con esto se pide por ellos, así como por los ausentes, los presentes y por la Iglesia.

Antes de realizar la oración de los fieles, el sacerdote en la ceremonia dirá: “Oremos, hermanos, por las necesidades de la santa Iglesia y de todo el mundo, y encomendemos especialmente a nuestros hermanos N. y N. que acaban de celebrar con gozo su Matrimonio”. Posteriormente, la persona indicada comenzará a realizar las peticiones escogidas, las cuales podrían ser las siguientes:
-“Por la santa Iglesia, para que Dios le conceda ser siempre la esposa fiel de Jesucristo. Roguemos al Señor”.
-“Por los nuevos esposos para que el Espíritu Santo los llene con su gracia y haga de su unión un signo vivo del amor de Jesucristo a su Iglesia. Roguemos al Señor”.
-“Por los miembros de nuestras familias que han muerto en la esperanza de la resurrección, para que Cristo los acoja en su reino y los revista de gloria y de inmortalidad. Roguemos al Señor”.
-“Para que en la alegría y en la tristeza, en la serenidad y en la angustia, en la enfermedad y en la muerte, Dios sea su apoyo y su esperanza. Roguemos al Señor”.
-“Para que Dios les haga padres responsables y sepan ser los primeros educadores de la fe de sus hijos. Roguemos al Señor”.
-“Para que colaboren juntos en la edificación de un mundo mejor y más justo. Roguemos al Señor”.
-“Para que el matrimonio sea para ellos una fuente de riqueza espiritual y humana. Roguemos al Señor”.
-“Para que nunca les falte trabajo, para que tengan una vivienda digna, para que sean respetados por la sociedad. Roguemos al Señor”.
-“Para que las preocupaciones y problemas de la vida no les aparten de Dios. Roguemos al Señor”.
-“Por las familias que sufren a causa de las enfermedades, por las que no tienen el pan necesario o viven lejos de sus hogares, para que el Señor sea su auxilio y su ayuda. Roguemos al Señor”.

Una vez nombrado algunas de estas peticiones, el sacerdote terminará esta oración diciendo: “Escucha, Padre de bondad, nuestra oración y concede a tus siervos, que confían en ti, conseguir los dones de tu gracia, conservar el amor en la unidad y llegar con su descendencia, después de esta vida, al reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor”. Después de ello, todos los presentes dirán: “Amén”.










No hay comentarios:

Publicar un comentario